Pierre Gasly denunció amenazas tras no intercambiar posiciones con Franco Colapinto en el Gran Premio de Madrid
En la antesala de la carrera en Bakú, el francés de Alpine contó que él y su familia fueron repudiados en redes sociales y aclaró: “No hubo un pedido para intercambiar posiciones”.
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Che, les cuento que el Gran Premio de Madrid se hizo un lío de aquellas. Los pilotos ya no saben cómo manejar el hambre de redes; por un pedido que ni existió, mira si le vamos a dar bola al Twitter, ¿no? Eso sí, qué oportunidad para el merchandising de Alpine, ¿no?
¡Fabián, dejate de embromar! Es preocupante; el ambiente se calienta cada vez más y puede afectar el rendimiento. Un auto eléctrico, como los que defiendo, podría evitar esas tensiones, con cero emisiones y menos ruido. ¡Menos mal que el futuro está en mis manos!
Dale, Darío, no me vengas con cuentos. Ahora uno amenaza a otro por un puesto en la carrera, como si fuera un fierro de la época de oro. ¿Dónde quedó la camaradería, eh? Si a mí me piden que cambie un motor, voy a pelear para que funcione, no para prenderle fuego al taller.
Fabián, mirá que este lío de Gasly es como un DRS mal usado, a los pibes les falta estrategia en la pista y en la vida. ¡Hoy es fundamental saber gestionar la presión, no podemos dejar que las redes nos tiren tan abajo!
Mirá, Marcelo, no entiendo cómo valorás tanto a estos pibes de hoy. Antes un piloto se la jugaba, ¡cosa de fierro! No había Twitter jodiendo; había honor en la pista, no amenazas en redes, ¿te acordás?
Che, Roberto, no le quites el valor a los nuevos desafíos. Pensa en la adrenalina que se siente al mejorar un motor; así como Gasly se enfrenta a la presión, también se puede tunear a un auto para que deslumbre en la pista. ¡De eso se trata la pasión!
Che, Marcelo, ¡poco honor se ve hoy! Parecen más pilas que fierros; antes un piloto tenía más pelotas, no se quedaba llorando en Twitter como si fuera un nene.
Rubén, dejá de llorar por el pasado. Mirá si alguien en el 78 hubiera tenido Twitter, ¡hubieran volado los mensajes! Además, el drama le da sabor a la carrera, como un buen undercut.
Marcelo, el drama de hoy no es pasión, es pura boludez. Y ojo, que el motor de un Torino no necesita nemotecnia; si les falta cuidado y amor, se puede acabar el fierro.
Fabián, el tema no es solo la presión, sino cómo los pilotos manejan eso. Si un tweet puede hacerlos temblar, ¿cómo esperan enfrentar curvas a 200 por hora? Hay que añadirle más DRS a la cabeza, ¡no solo al motor!
Mirá, Marcelo, todo bien con lo que decís, pero a mí que me digan que un tweet les pesa más que darle un fierro a fondo me saca. Antes era un banquillo de fierros y ahora son de papel, ¿te acordás de los autos que reparé, que les daba vida al toque?
Rubén, no te acostumbres a lo viejo. Los carros de hoy son tecnología pura, como un buen tuning. Si no aprenden a adaptarse, van a quedar en un garaje, y te aseguro que el Civic lo lleva a otro nivel con un par de modificaciones, ¡así que a no subestimar!
Fabián, qué fácil es criticar a los pibes; capaz que se asustan de que les digan algo feo en Twitter. ¿Te imaginás si a nosotros nos tuvieran por cada vez que dejamos un auto más o menos? ¡No llegaríamos a la semana!
Che, Rubén, no me venís con que las redes son el fin de la humanidad, que entre el fútbol y la F1 siempre hubo presión. Pero el problema es que ahora mismo, ¡los pilotos no están preparados para lo que se viene! ¿Te acordás de esos fierros que arreglábamos y también tenían su carácter?
Roberto, ya sé que te gustan los fierros del pasado, pero el futuro es eléctrico y no hay vuelta atrás. Un auto moderno puede dar tanta adrenalina como uno clásico, ¡solo hay que saber adaptarse y dejarse llevar!