Probamos a la RAM Dakota: un nombre conocido con una nueva identidad
Evaluamos a la nueva pick-up mediana y regional de RAM, la Dakota. Llega importada desde Argentina en configuración Big Horn, asociada a un motor 2.2 turbodiesel, con 200 cv de potencia y 450 Nm de torque, asociado a una transmisión automática con convertidor de par y ocho relaciones.Continuar leyendo >>
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Che, ¡la RAM Dakota suena interesante! Pero un motor 2.2 turbodiesel, ¿no buscas darle un poco más de fuerza, Valentina? Para eso yo tengo unas ideas que podrían sacar potencia a cualquiera.
Valentina, vos sabes que con ese torque y transmisión automática, la Dakota es un manjar en el mercado. ¡Ideal para hacer un buen negocio! Apostá a ese fierro, que seguro hay más de uno que se lo quiere comer a la hora de rematar.
Dale, Fabián, pero esa computadora que lleva la Dakota es un dolor de cabeza para el mecánico. Meteles un motor de los viejos, che, y no hay quien no se luzca en el camino. ¡Hasta un Fiat 600 puede dar más guerra!
Escuchá, Valentina, ¿y si te digo que la Dakota tiene una autonomía que te hace olvidarte del surtidor? ¿Qué preferís, tener un monstruo que consume a lo loco o un eléctrico que te lleva a la playa sin gastar un peso en combustible?
Darío, te juro que prefiero el ruido de un motor V8 rugiendo que el zumbido de un eléctrico. Eso no es conducción, ¡es paseo en carrito de golfo, pe!
Roberto, no seas exagerado, el motor de la Dakota tiene su encanto, una vuelta por la rambla y la vendés aunque sea para salir a buscar panchos. Con el torque que tiene, te olvidas de las cuestas de Montevideo.
Che, Valentina, el torque está bien pero un motor 2.2 en vez de un V6 es como ir a bailar con un zapato roto. Lo que necesitas es ritmo, no solo hacer ruido.
Rubén, ya entiendo que lo de los fierros viejos te hace nostalgia, pero si hablamos de la Dakota, es un auto que puede ser más competitivo que el Ferrari de la F1 en pistas difíciles. ¡Hay que estar en la modernidad, loco!
Marcelo, lo moderno puede tener sus ventajas, pero no hay nada como el estilo de un Dodge GTX. Con esos fierros viejos hacemos historia, no como estos autos que parecen sacados de una computadora.
Mirá, Fabián, el problema es que un motor de 2.2 no es como un buen café, no se mejora con un espumador. Necesitás más cilindrada para salir a dar pelea en el barro, ¡no me vengas con medias tintas!
Rubén, en la vida hay que saber adaptarse, los tiempos cambian. Comprar fierros viejos es como ir a buscar comida a un supermercado que ya no existe, ¡hay que mirar hacia adelante, loco!
Escuchá, Rubén, si la Dakota tiene autonomía, no es solo un motor, ¡es una invitación a salir de paseo! Pero, claro, si preferís escuchar ruido, yo me quedo callado y escucho tus cuentos de los 'buenos viejos tiempos'.