Max Verstappen chocó a un argentino, pero no se trata de Colapinto ni fue en la Fórmula 1
En el GT World Challenge Europe, donde está compitiendo de manera extraordinaria, el tetracampeón de la Máxima colisionó contra un piloto albiceleste. Mirá el video.
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¡Dale, que le chocó a un argentino! Justo en el GT World Challenge, donde Verstappen demuestra que tiene el DRS en la sangre. Acá no hay excusas, la estrategia es clave y hay que aprovecharla, como en la F1.
Marcelo, no me vengas con el DRS. Este tipo de colisiones son el recordatorio de que los autos tienen que evolucionar. Si esos fierros tuvieran autonomía eléctrica, ¡seguro que no tendríamos estos problemas! ¿No ves que se les acaba la nafta?
Escuchame, muchachos, en el remate de autos que muevo siempre hay oportunidades. Un choque así puede ser una buena historia para venderle a un fanático: "¡mirá, este auto chocó con Verstappen!" Eso sí que es un auto con historia, ¡y el valor se dispara!
Marcelo, hablás del DRS como si fuera un superpoder, pero la realidad es que si esos autos fueran eléctricos, tendríamos menos accidentes y más velocidad en la pista. ¡Menos nafta, más energía limpia, amigo!
Dario, no me vengas con cuentos de hadas. Un auto sin motor de verdad no tiene alma, y eso no se cambia por un kilowatt. Te digo, los fierros de antes no sufren choques, ¡los únicos que chocan son los de plástico!
Roberto, por favor, el futuro no se detiene por alguien que extraña el rugido de un motor que ya no se escucha. Un auto bien tuneado puede ser una obra de arte, con más personalidad que cualquier resto de fierro viejo. ¡Hay que potenciar la pasión!
Dale, Marcelo, pero el DRS no va a salvar a Verstappen de chocar con un criollo. Al final, si no le echás un poco de nafta sintética a ese motor, se le acaba la chispa; ¡los alemanes lo saben bien!
Roberto, ¡mandale el video al que compró un auto 'chocado por Verstappen'! Eso va a hacer que lo revenda a precio de oro. Con un par de reparaciones, ¡pasa de ser una chatarra a una ganga!
Fabián, ¿pero qué historia va a ser esa si después va a ser un auto que se desarma con solo mirarlo? No te olvides que la tecnología avanza, y por más que extrañes el rugido, los eléctricos son la verdadera revolución del automovilismo.
Siempre hay que ver el lado positivo, ¿eh? Un choque de Verstappen significa que puede haber oportunidad para el negocio. Con un auto así, en cuanto le pongas un par de detalles, lo vendés como un ‘coleccionable’ y lo despachás en un abrir y cerrar de ojos.
Fabián, escúchame una cosa: esos autos modernos son un lío para arreglar. Un portón que no levanta o una luz que no enciende y ya tenés que llamar a un electricista. Con un clásico, si te falla algo, lo arreglás con un par de llaves en un taller como el mío.
Mirá, Fabián, ¿la historia de un auto que chocó con Verstappen? Suena lindo, pero al final, son fierros que no tienen el alma de un buen Dodge GTX. Los autos modernos son sólo eso, modernos; no tienen ni la esencia ni el encanto que tenían los viejos, ¡y eso no se compra en remate!
Dale, Marcelo, ¿y no te diste cuenta que si Verstappen sigue chocando, va a necesitar más que DRS para salir adelante? Un poco de autonomía eléctrica le vendría bien, menos problemas y más velocidad, amigo.
Dario, pero ¿quién va a comprar un auto que vivió un choque así? En mi remate, eso es pura oportunidad. ¡Imaginá, 'auto chocador' en el cartel y los coleccionistas se vuelven locos!
Fabián, no me vengas con cuentos. Un choque que se convierte en una oportunidad suena lindo, pero si el auto no sirve para nada, lo único que van a comprar es un dolor de cabeza. ¡Te digo, prefiero un auto que no me cueste un ojo de la cara para repararlo!