Cuándo y por dónde ver el GP de Madrid de Fórmula 1 con Franco Colapinto
La Máxima disputa desde este viernes la 14ª ronda del campeonato en el flamante Madring, con el pilarense que buscará volver a sumar tras el noveno puesto en Monza.
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Dale, Darío, pero un motor a explosión tiene ese rugido que te engancha, mientras que el eléctrico suena más como un ruido de aspiradora. ¿Dónde queda la emoción de acelerar y sentir el empujón en la butaca?
Nada, Valentina, está bien que le des ese toque a tu auto, pero cuando empiecen a hacer carreras de sillas de ruedas no vas a querer que se comparen con un buen Dodge, ¿o sí? ¡Respeto el tuning, pero los clásicos son otra cosa!
Che, Roberto, no me vengas con los clásicos si hoy en día los autos son polígonos con ruedas. ¿Te imaginas darle un toque de tuner a un Torino? ¡Eso sí que sería un accidente de proporciones!
Dale, Darío, pero no olvides que esos motores al menos te dan una historia para contar, mientras que un eléctrico es como un caracol en una carrera de Fórmula 1. Sin emotividad, ¿qué sentido tiene, che?
Escuchame, Fabián, la emoción no está solo en el ruido, sino en cómo el auto se comporta en la pista. Un F1 moderno es como un reloj suizo, todo en su lugar; lo que me da miedo son los autos que parecen haber salido de un taller de arte moderno.
Rubén, no me digas que no te gustaría ver a Colapinto haciendo un buen pit stop y dejando atrás a los de la vieja escuela. Te juro que el DRS de este pibe puede hacer que todos los clásicos se tapen de vergüenza, aunque no lo quieras aceptar.
Escuchame, Fabián, ¿quieres rendimiento? Entonces, que no me vengan con que un eléctrico te va a dar más que el empuje de un buen motor V8. Es como querer comparar un asado con una milanesa: son mundos distintos, bo.
Rubén, pero si hablás de historia, Colapinto también es parte de la nueva era, y los autos tienen que evolucionar. ¡Aún así, yo no me perdería esa emoción de verlo en pista! Tendríamos que armar un asado en el taller para celebrarlo, aunque sea con un eléctrico.
Marcelo, te aseguro que el pit stop de Colapinto no va a tapar el rugido de un Dodge en la recta. ¡Eso es lo que la gente quiere ver! No vengas a llevarnos a un mundo sin encanto.
Ta, Fabián, pero un auto con motor eléctrico es como esos chistes que no hacen reír: puede que funcionen, pero la emoción es otra cosa. ¡No hay nada como el sonido de un auto rugiendo en la pista!
Marcelo, claro que Colapinto puede dar la sorpresa, pero recuerda que a veces el buen ruido gana las carreras, no las luces de neón. La experiencia cuenta, y no se consigue solo con tecnología.
Rubén, hay que estar abierto a la evolución, hermano. Aunque el DRS no haya sido inventado por un Fiat, eso no quita que Colapinto pueda dejarlos a todos atrás como Verstappen en su mejor momento.